votar El agujero de ozono afecta a la absorción de CO2 en la Antártida

30 Jun
2009

E llamado agujero de ozono es, en realidad, una disminución en la densidad de la capa de ozono, que se descubrió en la ozonosfera en los años 60 y que en determinadas zonas es mayor que en otras. Pero no es un agujero. Se detectó la existencia de tal disminución en la Antártida y en el Ártico aunque tal efecto se pensó inicialmente que era debido a las condiciones climáticas de los polos y posteriormente se lo relacionó directamente con el uso de clorofluorocarbonados (CFCs).

 

La formación del ozono O3 se reduce en esencia a que una molécula de oxígeno O2 absorbe un fotón de alta energía haciendo que el enlace molecular se rompa. Esto se conoce como fotólisis. El oxígeno atómico reacciona deprisa y al interaccionar con una molécula de O2 forma O3 que a su vez, absorbe de manera natural la radiación solar que cae en el espectro ultravioleta. Esta absorción de los fotones en esta zona del espectro hace que apenas llegue radiación ultravioleta a la corteza terrestre.

Como en la atmósfera hay además otras sustancias, las moléculas presentes ayudan a absorber el calor que produce la formación de la molécula de ozono e impide a su vez que ésta se rompa. La capa de ozono tendría un grosor del orden de unos pocos milímetros de espesor. Aún así, es más que suficiente para apantallar casi la totalidad de la radiación ultravioleta que incide sobre la Tierra.

El problema llega cuando en la atmósfera se liberan CFCs. Estas sustancias contienen cloro (Cl). El cloro es extremadamente reactivo, y en cuanto encuentra una molécula de ozono se combina con un oxígeno de ésta y produce monóxido de cloro. Que a su vez, al reaccionar con el oxígeno atómico, libera de nuevo el átomo de cloro. Esquemáticamente es lo siguiente:

Cl + O_3    \longrightarrow    ClO + O_2
ClO + O         \longrightarrow    Cl + O_2

Tras este proceso, se elimina una molécula de ozono y sin embargo, el cloro sigue libre. Por ello, un sólo átomo de cloro puede destruir miles de moléculas de ozono. Por eso son tan peligrosas las emisiones de CFCs y por eso están reguladas.

Pues bien, según un estudio que comentan en New Scientist han detectado que los niveles de absorción de CO2 se han reducido en el océano polar antártico debido al agujero de ozono. Traduzco a continuación.

Parece ser que el océano polar antártico ha perdido su apetito de dióxido de carbono y ésto podría ser culpa del agujero de ozono.

En teoría, los océanos deben absorber más CO2 conforme aumenta el nivel de éste en la atmósfera. Las medidas muestran que esto ocurre en muchas regiones oceánicas pero extrañamente no ocurre en el polo sur, donde la absorción de CO2 ha disminuído drásticamente. Y los modelos climáticos fallan al intentar reproducir este efecto.

El océano polar antártico es un importante sumidero de carbono, que absorbe alrededor del 15% de las emisiones de CO2. Pese a esto, entre 1987 y 2004 la absorción de carbono en la región se ha reducido en 2500 millones de toneladas, que es el equivalente al carbono que absorben todos los océanos del mundo en un año.

Efecto prematuro

Para hacerse una idea de lo que sucede, Andrew Lenton de la Universidad de Pierre y Marie Curie en Paris, y sus colegan han creado un modelo climático de acoplamiento entre el océano y la atmósfera para investigar el mecanismo de absorción del carbono en el océano. Lo crucial fue que incluyeron los cambios en la concentración de ozono en la estratosfera desde 1975.

Ejecutando su modelo con y sin ozono desde 1975, Lenton y sus compañeros fueron capaces de mostrar que el agujero de ozono es responsable de la saturación de carbono en el océano polar antártico.

El efecto podría deberse por la manera en que disminuye el ozono en la estratosfera y aumentan los gases de efecto invernadero, alterando el balance de radiación en la atmósfera terrestre. Según se ha predicho, ésto altera y aumenta el poder de los vientos que soplan sobre el océano polar antártico. Lenton afirma:

Esperábamos esta transición a un régimen de mayor viento, pero ocurrió mucho antes de lo esperado y es muy probable que se deba al agujero de ozono.

"Efecto inesperado"

Vientos más fuertes en la superficie potencian la circulación de las aguas en el océano, haciendo que las aguas ricas en carbono emerjan de las profundidades, limitando la capacidad del agua superficial para absorber carbono de la atmósfera. Más aún, cuanto mayores son los niveles de carbono en el agua mayor es su acidez, lo cual es muy malo para la fauna marina como corales y calamares.

Este resultado muestra lo compleja que es la cadena de causa-efecto de la naturaleza. Nadie podría haberse imaginado que el aumento en los niveles de CFCs podría traducirse en una disminución en la absorción del dióxido de carbono.

Concluye Andrew Watson de la University of East Anglia, en Gran Bretaña.

 


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