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E l descenso de la sonda Phoenix captada por la Mars Reconnaissance Orbiter será recordado como un hito más en la historia aeroespacial. No es para menos, desde luego. Si ya la propia misión ejecutada por la Mars Phoenix Lander se puede calificar como brillante puesto que se hizo de una vez, sin inserción orbital sino que directamente entró en la atmósfera y se posó sobre la superficie Marciana, lo que más ha impactado ha sido la foto que pasará a la historia captada por la cámara HiRISE que porta la Mars Reconnaissance Orbiter. El 12 de agosto de 2005 fue lanzada la misión Mars Reconnaissance Orbiter (en adelante MRO) para observar con todo detalle la superficie del planeta rojo. El 10 de octubre de 2006 se produjo la inserción el órbita, finalizando el proceso el 4 de septiembre. Para el estudio de la superficie marciana, la MRO cuenta con un instrumento especial: la cámara de alta resolución llamada HiRISE.
Se trata de una cámara cuyo objetivo es un telescopio reflector de 0.5 metros de diámetro que permite obtener a su CCD resoluciones de la superficie marciana de 1 microradian. El conjunto pesa 65 kilogramos y su costo es de 40 millones de dólares. Puede obtener imágenes en tres bandas del espectro: 400-600 nm (azul-verde o B-G), 550-850 nm (rojo) y 800-1000 nm (infrarrojo cercano o NIR). Las imágenes en rojo se tienen 20264 píxeles de ancho (6 km de ancho a 300 km de altitud) y las g-b y NIR son de 4048 píxeles (1.2 km de ancho a 300 km de altitud). El ordenador de abordo de la cámara procesa los datos al tiempo que la sonda orbita, lo que significa que la anchura es virtualmente ilimitada. El límite práctico está en la capacidad de almacenamiento del ordenador de abordo, que es de 28 Gb. La resolución nominal máxima es de 20000 x 40000 píxeles (800 megapíxeles) y 4000x40000 (160 megapíxeles) para las bandas b-g y NIR. Una imágen sin comprimir requiere 16.4 Gb de espacio. Para transmitirlas a la Tierra, se comprimen mediante el formato JPEG 2000 hasta un tamaño de 5 Gb, disponible para la descarga desde la web de la HiRISE.
Además, la cámara puede producir imágenes para facilitar una visión estéreo del paisaje y así tomar datos sobre la topografía marciana con una precisión de 25 centímetros.
Esta cámara ha hecho fotografías muy impactantes, como la de la Tierra y la Luna vistas desde Marte o la de un misterioso agujero en la superficie marciana. La misión continúa fotografiando la superficie del planeta y captando fotografías como la de la sonda Phoenix en su descenso.
El 4 de agosto de 2007 despegaba la misión Mars Phoenix Lander (MPL) que intentaría posarse en la superficie marciana próxima al Polo Norte con el objetivo de investigar indicios de vida en Marte en el pasado, captar nuevos datos sobre el clima y la geología del planeta. Se supone que la duración de la misión es de 3 meses. Se trata del segundo intento, tras el fracaso de la Mars Polar Lander cuando el 3 de diciembre de 1999, diez minutos antes de aterrizar, se perdió el contacto con ella para siempre. Los motivos realmente se desconocen. Este varapalo hizo que una misión similar se suspendiera en 2001, que finalmente, en 2007 ha sido retomada por la MPL.
El 25 de mayo de 2008 poco antes de las 0.00 GMT la sonda Phoenix llegaba a Marte. No se iba a producir inserción en órbita sino que la misión iba directamente a aterrizar, utilizando un paracaídas a diferencia de en las últimas misiones (Spirit, Opportunity y Mars Pathfinder) que utilizaron airbags para amortiguar el impacto.
El aterrizaje fue un rotundo éxito y su descenso, captado por la cámara HiRISE a bordo de la MRO pasará a la historia como la primera fotografía del aterrizaje de un ingenio humano captada desde fuera de la Tierra. Las primeras fotos de la Phoenix han mostrado un panorama que empieza a desconcertar a los científicos. La tierra es similar al permafrost terrestre y se han formado marcas poligonales en el suelo como consecuencia de la temperatura, solo que el tamaño que éstas tienen desconcierta a los científicos.
La misión no ha hecho más que comenzar. Pero han sido unos días muy intensos para la ciencia. No vamos a anticipar ni a hacer predicciones sobre lo que podría encontrar la MPL en la superficie de Marte, pero sin duda promete, a juzgar por la enorme espectación levantada con los primeros datos recabados.
Referencias:
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