votar El Sistema Solar no es tan estable como aparenta

 

11 Jun
2009

Algo que a los clásicos les parecía de una precisión divina, no lo es en absoluto: el movimiento de los planetas alrededor del Sol. Y cualquiera que haya estudiado el denominado Problema de los dos cuerpos sabe que, en cuanto se meten más cuerpos en el problema, éste deja de ser resoluble de forma exacta y pasa a tener que ser resuelto empleando aproximaciones numéricas. Y que se trata de un sistema inestable que puede llegar a un régimen caótico. Es decir, que variando muy poco las condiciones iniciales, el resultado al cabo de un tiempo 't' es muy dispar. En NewScientist han colgado un video con la simulación, que os recomiendo ver y de paso, traduzco el contenido de la noticia.

El devenir del preciso movimiento del Sistema Solar no está garantizado: un día la Tierra puede colisionar con Venus, o expulsar a Marte lejos en un encuentro cercano, tal y como muestran unas simulaciones recientes.

Sabemos que las órbitas aparentemente estables de los planetas no son tan estables a muy largo plazo, porque los débiles efectos gravitatorios de unos planetas sobre otros pueden tener consecuencias impredecibles. Técnicamente, el sistema es caótico. ¿Podría este caos llevarnos al desastre? La clave es Mercurio. Es muy susceptible a la influencia de Júpiter por una pequeña coincidencia celeste: el perihelio de Mercurio, que es el punto en el que está más cerca del Sol, se mueve lentamente a un ratio de 1.5 grados cada mil años, y el de Júpiter se mueve sólo un poco más lento. Algún día, estos dos podrían sincronizarse y en ese momento, el incesante efecto acumulativo de la gravedad de Júpiter podría apartar a Mercurio de su camino.

Un estudio hecho el año pasado por Jaques Laskar del Observatorio de Paris, en Francia encontró una pequeña posibilidad de que la órbita de Mercurio podría ser convertida en una elipse muy estrecha, haciendo que pueda colisionar con Venus. El estudio utilizó un truco matemático para calcular variaciones en promedio sobre muchas órbitas planetarias, por lo que es limitado.

Cerca de una colisión, pierde validez.

Dice Laskar. Él y su colega Mickaël Gastineau han llegado a una aproximación más precisa simulando 2500 posibles futuros, calculando órbitas durante los próximos 5000 millones de años, hasta que el Sol se convierta en una estrella gigante roja.

Cada uno de los 2500 casos parte de condiciones iniciales ligeramente diferentes: la posición de Mercurio varía sobre 1 metro entre una simulación y la siguiente. En 20 casos, Mercurio llega a una órbita peligrosa y o bien acaba colisionando con Venus o bien hundiéndose en el Sol. Moviéndose en una órbita tan combada, la gravedad de Mercurio podría empujar otros planetas de sus órbitas anteriores y en una de ellas, las perturbaciones hicieron que Marte colisionara con la Tierra.

Laskar encontró que Marte puede colisionar directamente con la Tierra, ser lanzado lejos del Sistema Solar, o llegar tan cerca que la Tierra lo despedace en fragmentos que podrían caernos encima. De manera alternativa, las órbitas de los planetas interiores serían modificadas haciendo que la Tierra colisionara con Mercurio o con Venus.

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1 Comentario para El Sistema Solar no es tan estable como aparenta

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raskalakabra

Junio 12th, 2009 a las 16:55

Nuestro querido henry poincare también se dedico a este problema http://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Poincar%C3%A9#El_problema_de_los_tres_cuerpos

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