Ondas de telefonia

Publicado el Miércoles, 2 de abril de 2008 por MiGUi en Física
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{xtypo_info} He decidido rescatar este artículo de uno de mis blogs antiguos, creo que está de bastante actualidad, pese a tener ya casi 4 años de antigüedad. {/xtypo_info}

Hay una palabra especialmente maldita por el público en general, que en Física utilizamos sin darle la menor importancia y esta es RADIACIÓN.

Por radiación se entiende la transmisión (espontánea o inducida) de energía por parte de un cuerpo, por sí mismo o influído por el exterior. Por ejemplo, la radiación térmica es la energía que emiten los cuerpos por el hecho de estar a una temperatura determinada.

Se obvia un adjetivo fundamental para hablar sobre radiaciones nocivas y radiaciones inofensibles para los seres humanos, y este término es IONIZANTE. Se refiere a que este tipo de radiaciones, por sus características físicas, son capaces de arrancar electrones de las capas más externas de los átomos e ionizarlos. Las radiaciones ionizantes son las que todo el mundo se imagina como un aura verde resplandeciente que hace ruiditos especiales. Las películas ayudan mucho, desde luego. No falta razón, en este grupo se encuentran las radiaciones alfa, beta y las radiaciones electromagnéticas constituídas por los rayos gamma, X, y ultravioletas.

Las radiaciones de este tipo no son peligrosas de por sí, puesto que llevamos millones de años siendo radiados por todo tipo de radiaciones procedentes del Sol y de la propia Tierra y aquí estamos. El problema puede ser la exposición a elevadas dosis de radiaciones. Los rayos gamma y X tienen aplicaciones importantísimas en la medicina y se cuida mucho la exposición que los pacientes puedan soportar sin complicaciones. El cuidado es extremo.

Ahora convendría detenernos un poco en las radiaciones electromagnéticas. Este nombre es equivalente al de ondas electromagnéticas, y puesto que se tratan de ondas están caracterizadas por una frecuencia y una longitud de onda determinada. El término de frecuencia nos indica el número de veces que la onda tiene la misma forma en un intervalo de tiempo determinado, y la longitud de onda nos viene a indicar el tamaño de la onda. Ambas están relacionadas por la ecuación:

v = \lambda \cdot \nu 


Velocidad de propagación = longitud de onda × frecuencia

En el caso de las ondas electromagnéticas, la velocidad de propagación es la de la luz, que en el vacío es una constante.

Esta relación es muy importante por que nos dice que una onda muy grande, debe tener una frecuencia muy pequeña y al revés, una onda muy pequeña debe tener una frecuencia muy grande. Por ejemplo, la longitud de onda de la luz es del orden de los 600 nanómetros, es decir 0,000000600 metros. Cualquier objeto más pequeño que eso, no puede reflejar la luz y por lo tanto es invisible.

Después de esta introducción teórica, volvamos al tema que nos interesa. ¿Pueden dañar los tejidos humanos las ondas electromagnéticas? El argumento que esgrimen los que están en contra de las antenas de telefonía es el principio de funcionamiento de un aparato de microondas. La explicación es sencilla. Por la forma de la molécula de agua, ésta tiene un lado más positivo que otro lo que se conoce como molécula polar.

Cuando una molécula polar es influída por un campo electromagnético, ésta tiende a orientarse igual que lo hace una brújula. Si conseguimos que la molécula gire muy rápido (unos tres mil millones de veces por segundo), por efecto del rozamiento (por supuesto, es una analogía) se calentarán. Así, las microondas son capaces de que las moléculas de agua giren muy rápido y por eso se calientan muy rápido. Pero esto sólo afecta a las moléculas de agua. Si ponemos un vaso de vidrio no se calentará a menos que contenga agua.

La energía que poseen las ondas de telefonía es varios millones de veces inferior a la de las radiaciones ionizantes. No tiene energía suficiente para calentar como lo haría un microondas, ni de lejos. Es decir, las ondas de telefonía no son perjudiciales para la salud, al menos no como quieren hacernos creer.

Si deseas saber más, os recomiendo un trabajo realizado para la universidad de valencia. El link actual está roto, pero el caché de Google lo tiene todavía:  clic aqui

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