El agua pura, es decir, la que únicamente contiene sin oxígeno disuelto ni sales minerales, no conduce la corriente eléctrica ni tampoco se ve modificada en absoluto por ninguna clase de campo magnético. Es decir, es dieléctrica y diamagnética. Con el agua salada no ocurre lo mismo, conduce la electricidad porque los iones de sal disueltos lo permiten. Y las corrientes eléctricas, pueden producir campos magnéticos. Sobre esta idea parte la siguiente noticia publicada por NewScientist titulada Earth's poles may be tugged around by oceans y que traduzco a continuación.
Las corrientes oceánicas empujan balsas, plásticos y aire caliente alrededor del planeta. Ahora el campo magnético terrestre puede ser añadido a la lista, de acuerdo con una hipótesis bastante controvertida.
El físico Gergory Ryskin de la Northwestern University ha propuesto que las corrientes oceánicas son responsables del lento movimiento de los polos magnéticos.
La hipótesis ha provocado una fuerte reacción en los geofísicos, incluso alguno sugirió a New Scientist para etiquetarlo como "basura". La mayoría están de acuerdo en que el campo magnético terrestre está producido por el hierro fundido que se produce en el interior del núcleo terrestre. A pesar de ello, Ryskin sugiere que los movimientos oceánicos podrían alterar el camo magnético y que eso vale la pena investigarlo.
Él dice que los océanos pueden arrastrar el campo magnético a lo largo de corrientes globales y que además, pueden generar su propio campo magnético débil.
La dinámica de fluidos clásica dice que un fluido conductor -incluso si es muy poco conductor como el agua de mar- puede arrastrar las líneas de campo magnético con su movimiento, haciendo que las líneas de campo se reestructuren.
Ryskin calculó cómo las líneas de campo magnético terrestre son arrastradas por las corrientes oceánicas y modificadas por el campo magnético propio de las corrientes. Encontró que el movimiento se ajusta bastante con las observaciones sobre cómo el campo magnético varía con el tiempo y, en particular, en cómo los polos magnéticos terrestres se han desplazado.
Incluso las débiles corrientes eléctricas generadas mientras el agua marina fluye inmersa en el campo magnético terrestre, generan un campo magnético oceánico secundario. Ryskin tomó en cuenta el efecto de estos campos magnéticos en sus cálculos. Además mostró que hay lugares en el globo donde las distorsiones en el campo geomagnético parecen corersponder a las zonas en las que las corrientes oceánicas son más fuertes.
Pese a la supuesta evidencia la hipótesis ha encontrado grandes objecciones de la mayoría de los geofísicos.
Un físico debería saberlo mejor que nadie
dijo alguien que contactó con New Scientist. Otro, Alexei Kuvshinov un físico que estudia el magnetismo planetario en el Swiss Federal Institute of Technology en Zürich, dijo:
Mi impresión es que sus cálculos numéricos están equivocados.
No obstante no todos son reacios a la investigaciond e Ryskin. El geofísico Raymon Hide del Imperial College de Londres afirma:
Es evidente que los océanos modifican levemente el campo geomagnético observado en la superficie debido a corrientes eléctricas que fluyen entre la Tierra y la ionosfera. Los geofísicos estarán en deuda con Ryskin si de verdad ha precisado algo en lo que otros han trabajado antes. Le deseo lo mejor.







Este artÃculo me hizo pensar y he estado buscando alguna cosilla por la red. Migui¿Es cierto que de la Nube de Oort los cometas solo se desprenden en dirección al sistema solar? ¿Como es esto posible si supuestamente la atracción ejercida por el sistema solar en la misma es nula? En caso de que esto no sea cierto del todo y los cuerpos se precipiten en dirección a otras estrellas cercanas… ¿Es posible que se puedan encontrar planetas en otros sistemas solares con una composición semejante a la tierra con las consecuencias derivadas del ayazgo? Aprovecho de paso para preguntar si es posible que robe/coja prestado algún artÃculo tuyo, lo adapte y traduzca para mi blog. Usando siempre, la licencia commons.
Me odiaré por este sÃmil pero… ImagÃnate el sistema solar como una cama elástica gigante con el Sol en el centro y con los planetas en sus órbitas gracias a que van a la velocidad apropiada. La nube de Oort está en una zona donde la curvatura de la cama elástica es más pequeña por estar más lejos. AsÃ, cuando un objeto se acerca más, cae por atracción gravitatoria hacia el Sol. Hay maneras de que pueda ser eyectado fuera, por ejemplo que la resultante de una colisión (intercambio de cantidad de movimiento) haga que salgan fragmentos despedidos hacia fuera. Pero el Sol tiene también su velocidad de escape, y aunque sea pequeña en esas distancias, no es cero. Asà que la tendencia general es que sea muy poco probable que nada se escape. En cuanto a los artÃculos, todos están licenciados con Creative Commons y lo único que se pide es que se cite el artÃculo original. Eres libre de copiarlo citando la fuente. Saludos
Hola, te aviso, creo que tienes un problema con el feed, muchas entradas se duplican o no aparecen completos los articulos