Cañones capaces de disparar bombas atómicas

Publicado el Lunes, 20 de septiembre de 2010 por MiGUi en Historia
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Leía en Fogonazos la entrada La patrulla secreta que filmó el horror atómico cuando llegué a este video

que me hizo recordar la apasionante historia de la artillería nuclear. Así que me puse a investigar para redactar este post. Los lectores habituales ya conoceréis el post El miedo al holocausto nuclear y El miedo al holocausto nuclear II: Las consecuencias”. Sirva este post de continuación sobre este tema tan apasionante.

Con todos ustedes, El M-65 “Atomic Annie” entrando en la terrorífica historia de las armas nucleares. Bien podría tratarse de una imagen que algunos calificarían de montaje. Sin embargo, como pueden ver en el video que abre el post, fue algo totalmente real:

Pasaban las 8 de la mañana el 25 de mayo de 1953 cuando este cañón de 83 toneladas y 280 mm de calibre disparaba en el desierto de Nevada una cabeza nuclear W9. En el video podemos observar como cargan la cabeza de 364 kilogramos, 1.38 metros de longitud y 28 cm de diámetro con una capacidad explosiva de 15 kilotones. Esta munición portaba 50 kilogramos de uranio altamente enriquecido dispuesto en la configuración habitual en las armas nucleares de uranio: separar en dos partes la masa de uranio para, mediante una detonación de explosivo convencional, unir las dos masas y superar la masa crítica desencadenando, gracias a la presencia de una “mecha” (iniciador neutrónico) la fisión nuclear posteriormente, como se puede ver en el siguiente esquema:

La cabeza W9 llevaba una modificación sobre este esquema en la cual una pequeña bala de uranio era insertada en anillos más grandes que finalmente alcanzaban la masa crítica. Esta configuración era más usual debido a que la básica representada en el esquema (la de las bombas de Hiroshima y Nagasaki) no fisiona por completo el uranio, desperdiciándose gran cantidad de material fisible. No obstante, la idea es la misma. En 1957 estas cabezas fueron desmanteladas para ser convertidas en armas nucleares portátiles.

En los proyectiles nucleares se opta normalmente por una configuración de “implosión lineal”. En esta, la masa crítica en forma esférica se divide en porciones separadas acopladas a explosivos conectados a un detonador. Cuando se detona, el explosivo arroja todas las submasas hacia el interior reconfigurándolo en una esfera que supera la masa crítica. Esta configuración es típica de las bombas de plutonio, más barato de producir que el uranio enriquecido. La bomba se detona cuando el proyectil alcanza su objetivo.

Picatinny Arsenal recibió el encargo de desarrollar una pieza de artillería capaz de disparar munición nuclear en 1949. Básicamente esto implicaba llegar por lo menos a 240 mm de calibre. Y la pieza de artillería mayor durante la Segunda Guerra Mundial era de 280 mm. El proyecto fue dirigido por Robert Schwartz que en 15 días ya tenía unos planos preliminares tras permanecer ese tiempo encerrado en una habitación del Pentágono. Posteriormente, terminó los planos en secreto en Picatinny.

El M-65 “Atomic Annie” de 280 mm era transportado por dos cabezas tractoras de 375CV cada una a una velocidad máxima de unos 60 km/h. El conjunto total alcanzaba las 83 toneladas de peso. El enorme retroceso que producía al dispararse era amortiguado por un sistema doble. Tanto el cañón como el soporte eran capaces de retroceder de forma independiente como dos partes separadas, lo cual disminuía el retroceso. Podía disparar proyectiles de 250 kg a casi 40 kilómetros de distancia. Seis años después del desarrollo de las armas nucleares estratégicas, este cañón transportable por carretera dotó de poder nuclear a las fuerzas terrestres. Su apodo se debe a la similitud que guarda con el “Anzio Annie” un cañón ferroviario alemán que diezmó las playas italianas en 1944 y que probablemente fue la base para su diseño.

K-5 Alemán

M-65 completo con las dos cabezas tractoras

Tras conseguir vendérselo al Pentagono comenzó una carrera contrarreloj para producir el cañón en un periodo de tres años. Dwight David Eisenhower era el maestro de ceremonias aquel martes 23 de enero de 1953. Nunca antes se había llevado a cabo un acto inaugural tan multitudinario: 22000 soldados en servicio, 5000 civiles, representantes de 50 estados, caballos e incluso elefantes en un coste total de 100.000 dólares. Todo era poco para presentar la joya de la corona de la artillería terrestre.

Se llevó a cabo un único test. El “Atomic Annie” disparaba la munición nuclear dentro del programa “Upshot-Knothole” que consistió en 11 detonaciones atmosféricas llevadas a cabo el 1953. Tres eran lanzadas por aviones, siete fueron detonaciones en torre y una disparada por el “Atomic Annie”. Uno de los propósitos de estos tests era determinar los efectos de las explosiones nucleares en los aviones B-50. Un total de 21000 militares participaron en estas pruebas.

La prueba nuclear efectuada el 25 de mayo de 1953 en la que el cañón disparó munición nuclear a 12 kilómetros de distancia fue todo un éxito y tamaña demostración de poder tuvo consecuencias inmediatas en la firma del tratado de paz de la Guerra de Korea firmado el 27 de julio de 1953.

Estas piezas de artillería fueron desplegadas a principios de los años 50. Debido a su maniobrabilidad debida no solo a la longitud y su peso sino también al hecho de ser transportado por dos cabezas independientes, solamente podían transportarse por carreteras pavimentadas o compactadas. Las cabezas tractoras se comunicaban entre sí por teléfono. Fueron una de las piezas claves durante la Guerra Fría. Fueron desplegados al este asiático y a Europa y debido a la imposibilidad de ser aerotransportados y a su enorme tamaño no pasaron de ser un gigantesco capricho. Se cree que un total de 8 de los 20 cañones originales aún se conservan incluidos dos en los museos de las bases militares de Ft. Sill en Oklahoma y en Kirtland Air Force Base, Nuevo México.

El M-65 heredaba un problema táctico similar al del K-5 alemán: era tan grande y pesado que requería carreteras en buenas condiciones (frente al tendido ferroviario que requería el K-5) para ser transportado y su despliegue era muy lento, haciéndolo un blanco fácil. Por eso tras su retirada se optó por el modelo de obús autopropusado. Entre sus sucesores más importantes podemos destacar estos:

M109

Se trata de un obús autopropulsado de tamaño medio y de gran movilidad. Con un alcance de 370 kilómetros a 60km/h. Además era posible desplegarlos desde el aire. Completamente cargados de munición pesaban 27.5 toneladas. Armados con el cañón M185 podía disparar a 23.5 kilómetros de distancia. Podían cargar de munición nuclear el proyectil W48 de 155 milímetros con una potencia de 0.072 kilotones.

M110A2

Este obús autopropulsado tiene una tripulación de 12 soldados. Alcanza una velocidad de 75km/h. Podía disparar proyectiles de 203 milímetros como el W33 con una potencia de hasta 5 kilotones.

M114

Esta pieza de artillería mediana fue uno de los primeros obuses remolcados. Utiliza munición de 155 mm y tiene un alcance de 14 kilómetros. Fue bastante popular en la 2ª Guerra Mundial y participó posteriormente en la Guerra de Korea y en Vietnam. Continúa en servicio en numerosos países en la actualidad. Al igual que el M109, puede disparar proyectiles W48.

Como podemos comprobar, todavía existen piezas de artillería capaces de disparar munición nuclear y al igual que ocurrió con las armas atómicas lanzadas por misiles balísticos se optó por reducir el tamaño para aumentar la versatilidad. Afortunadamente aquellos monstruos con semejante poder de devastación nunca llegaron a ser usados en guerra, como la inmensa mayoría de las armas nucleares.

Referencias:
280 mm Atomic Annie Artillery, en Olive-Drab.
Nuclear Artillery, en Wikipedia.
M110A2, en FAS.org.

M109, en FAS.org.

M114, en FAS.org.

Complete List of All U.S. Nuclear Weapons, en Nuclear Weapon Archive.

Nuclear Chemistry The First Atomic Bombs, en Time Travel Research Center.

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  1. MiGUi dice:

    Yuri también ha escrito hoy sobre armas termonucleares. Recomendadísimo.