votar

… y ya van 140.000 toneladas de residuos radioactivos a unos 600 km de las costas gallegas que el mar se ha tragado. Y como podéis sospechar, no solo ahí.

Llevamos jugando a la energía nuclear desde los años 40 y durante muchas décadas se pensó que el vertedero ideal para los residuos radioactivos era el mar. Un sitio grande, muy grande, donde según argumentaban, en caso de que se rompiera por la corrosión, el elemento radioactivo soluble se iría diluyendo con lo cual, al haber menos radioisótopos por unidad de volumen, la radiación sería cada vez menor hasta ser inapreciable. Hoy en día nos parece un disparate, y ciertamente lo es, pero durante décadas esta fue la manera en la que nos deshicimos de la basura nuclear.

El fin de semana pasado emitieron en “La Noche Temática” de La 2 un par de documentales muy interesantes al respecto del problema nuclear. Uno sobre desechos nucleares y otro sobre Chernóbyl que desde ya os invito a visualizar para que entendáis, si no lo conocéis ya, el alcance. Hace apenas 25 años de aquello. Y hace 25 años el panorama fue totalmente desolador.

Hoy nos da miedo ver esos barriles corroídos por el efecto del agua, y aún sabemos que algunos vertidos ilegales continúan.

Una parte del razonamiento que llevó a echar la basura al mar era cierta, lo malo es que no se contaba con que la mayor parte de esos materiales radioactivos son metales muy pesados, materiales no volátiles que no se disuelven así como así, que pasan a intoxicar las inmediaciones del ecosistema en el que son vertidos y que se incorporan al mismo. La vida puede resistir altas dosis de radiación y esa radiación puede acabar incorporándose a multitud de organismos, organismos que pueden esparcirse mucho más allá de las inmediaciones de donde estaba el vertido y alcanzar, en la práctica, cualquier punto del planeta. Estos problemas, conocidos como bioacumulación y biomagnificación están bien estudiados y ponen al descubierto la debilidad de ese razonamiento inicial.

Nosotros, occidente, los “países civilizados” confiamos en una especie de fe ciega en los controles de calidad y en la seguridad de los alimentos que ingerimos, y yo no pongo duda en ello. Creo de hecho que cuando hay una catástrofe más se endurecen los controles, y es cuando tal vez se vuelva más seguro consumir porque sabemos que lo que llega al mercado estará libre de sospecha con toda confianza.

Sin embargo toda esa radiación que hemos ido incorporando al medio ambiente no solo tiene como efecto el subir el nivel medio de radiación de fondo natural que todos recibimos por el hecho de estar vivos. También pasa a formar parte de nuestra vida y quién puede calcular el impacto que eso tiene en nuestra salud y en la de todo el planeta a medio o largo plazo. Sencillamente, nadie lo sabe ni lo puede calcular. No se hacen estudios completos porque no se sabe el área afectada.

Además, los modelos empleados habitualmente para calcular el índice de afectados están basados en Hiroshima y Nagasaki: bombardeos donde una fuente de radiación puntual provoca un fallout radioactivo en una zona localizada. ¿Pero hasta qué punto podemos comparar esto con una situación como la de Chernóbyl, en la que se tardó 7 meses en aislar (temporalmente) del mundo el reactor 4 que hasta entonces estuvo contaminando las inmediaciones con niveles elevadísimos, produciendo envenenamientos por Yodo, Cesio, Estroncio y otros materiales no volátiles en Bielorrusia y muchos más países, por no hablar de la contaminación más local con no volátiles? Esa contaminación que aún hoy perdura y sigue afectando a la vida. Como para saber qué demonios ha pasado con toda esa basura radioactiva que vertimos tan alegremente frente a nuestras costas.

Y es que abrazando el mayor de los pragmatismos podemos decir que la energía nuclear, en sí, no es mala. El problema es cuando metes la economía, los intereses y el dinero de las compañías energéticas y de los estados de por medio. Cuando empiezas a tener que ajustar presupuestos y ves que la seguridad es carísima. Todo ese debate transcurre a espaldas del ciudadano, y es una parte bastante turbia y que no suele salir a la luz hasta que no queda completamente en evidencia el desastre. El “factor humano” siempre está ahí y es imposible de ignorar.

La radioactividad es un enemigo silencioso y paciente, una lotería macabra en la que cuanto más tiempo estamos expuestos más cientos de papeletas compramos para participar. Y nadie nos garantiza que vayamos a vivir o a morir, o que dentro de años o décadas podemos desarrollar cáncer debido a ella. Los modelos sirven para pelearse entre los distintos lobbies interesados, pero la realidad está ahí. Que se lo digan a los miles de bielorrusos con terribles malformaciones post-Chernóbyl. No es algo que podamos dejar al azar, no es algo con lo que se pueda comerciar. Porque ni siquiera los que comercian con la muerte saben hasta dónde puede llegar su insensatez.

Recuerdo que en la novela “Chernóbyl” de Frederik Pohl decía que cada vez que respiramos, una de las moléculas que entra en nuestros pulmones ha sido respirada por Julio César y que Chernóbyl estuvo exhalando gas tóxico radioactivo durante meses, para que nos hagamos una idea de hasta dónde alcanza. Posiblemente la afirmación, así sin más, sea bastante alarmista y haya que cogerla mucho con pinzas y tal, pero sin embargo, el sustrato de esta afirmación sí que es indudablemente cierto: cada vez que hemos echado basura al mar, al aire o a donde sea, esa basura permanece. Y tarde o temprano, acabamos pagando por ella.

En Chernóbyl lucharon, mal que peor, contra el peor enemigo radioactivo de la historia. La “suerte” era que estaba ahí, en el reactor 4, y que la lucha era contra un foco. Aún así, como ya sabréis, la desinformación y la mentira ha matado y ha hecho mucho más daño que cualquier dosis de radiación.

(…) No vi la explosión. Sólo las llamas. Todo parecía iluminado… El cielo entero… Unas llamas altas. Y hollín. Una calor horroroso. Y él seguía sin regresar. El hollín era porque ardía el alquitrán; el techo de la central estaba cubierto de asfalto. Sobre el que la gente andaba, como él después recordaba, igual que sobre resina. Sofocaban las llamas y mientras él reptaba. Subía al reactor. Tiraban el grafito ardiendo con los pies… Se fueron sin los trajes de lona; se fueron para allá tal como iban, en camisa. Nadie les avisó; los llamaron a un incendio normal…

“Voces de Chernóbil”, de Svetlana Alexievich.

¿Cómo podemos determinar el impacto que pueda tener en nuestro futuro todos esos vertidos descontrolados que se han hecho? En 1995 se determinó que era una locura tirar los bidones radioactivos al mar y se empezaron a llenar las Spent Fuel Pools de los reactores con material esperando a que se construyeran almacenes de control de residuos de alta actividad para enterrar para siempre este veneno, o proponer soluciones alternativas.

Yo decía no hace mucho que la energía nuclear es una hipoteca que tenemos que saldar cuanto antes, pero más bien a medio plazo, debido al desarrollo tecnológico. Cada día que pasa creo que estamos más cerca de lo que pensamos de saldar esa hipoteca. Otro día os hablaré de por qué creo que en realidad, sí que podríamos desconectar las centrales nucleares antes de lo que pensamos. Lo malo es que esto no se termina el día que se apague el último reactor, porque esa basura seguirá siendo tóxica por miles de años.

A día de hoy, la única solución mientras se sigan produciendo residuos es enterrarlos protegidos de alguna manera, con hormigón, vidrio, cerámicas o lo que sea, a gran profundidad y en zonas bien delimitadas. Pero una vez más nos asalta una macabra duda. Estamos hablando de residuos que viven decenas de miles de años o millones de años. Si ya no podemos garantizar la estabilidad política de un país durante más que un puñado de décadas, si llega, ¿cómo vamos a garantizar la seguridad de esos vertidos a largo plazo? El debate sobre el modo de señalizar estos cementerios de cara a evitar que “el hombre del futuro” descubra el macabro regalito que le llevamos preparando durante décadas es muy controvertido y no hay una respuesta clara a qué hacer con eso.

Incluso he visto plantear soluciones muy sci-fi como la de lanzar cohetes con desechos radioactivos al Sol, para deshacernos de ellos. Esto cuenta con al menos dos inconvenientes directos y evidentes. El primero es el tecnológico: desde la cancelación del programa Apollo no tenemos lanzadores capaces de enviar más que unos pocos miles de kilos a la órbita baja, como para plantearse llevar cosas que pesan hasta 20 toneladas por metro cúbico a 150 millones de kilómetros. Y el segundo es, si existiera tal ingenio pirotécnico, a ver quién se enfrenta al riesgo de que falle el lanzamiento desperdigando todo ese material radioactivo en la zona del lanzamiento.

No inspira mucha confianza que las medidas consistan básicamente en o bien esconder debajo de la alfombra o bien tirar la basura bien lejos. Pero es que no podemos hacerlo de otra manera. Por eso el mundo debe afrontar una nueva etapa de “desarme” e ir planteándose la retirada de esta energía. Una energía que además está 100% en manos de los intereses económicos de las compañías energéticas, mientras que otras alternativas no son así. Y mientras don dinero tenga la sartén por el mango, yo no me fío.

En Japón estamos viendo cómo una compañía intenta torpemente cubrir sus miserias ante el estupor de un país y del resto del mundo, dando informaciones contradictorias y que te llevan a dudar de lo más elemental. Y que mientras sucede, te das cuenta de que en el fondo, han tenido muchísima suerte de que el primer mecanismo de seguridad funcionara y los daños hayan venido del calor residual y de los problemas derivados de la refrigeración. Porque si la situación hubiera sido parecida a Chernóbyl no me creo que lo hubieran gestionado mejor.

Así que, dado que no vivimos en una tecnocracia mundial donde manden los expertos y sean quienes decidan y los que toman las decisiones lo hacen basándose en criterios político-económicos relegando a los expertos a un segundo plano, no podemos garantizar que la gestión de la energía nuclear y sus desechos sea segura en sus manos. Tampoco podemos dejarnos llevar por la paranoia o la histeria. Pero aprovechemos que el debate se ha reabierto para zanjarlo de una vez por todas.

Share

Trackbacks/Pingbacks a esta entrada:
  1. sargentopez dice:

    Pues asi es, da igual la seguridad teórica que pueda aplicarse. No es que la energía nuclear no sirva a los seres humanos, es que nosotros no servimos para gestionar la energía nuclear.

  2. Heko dice:

    Parece realmente que el único pensamiento que puede tener alguien pronuclear, alguien que se conforma con enterrar residuos para miles de años es: “a mí que más me da, estaré muerto para entonces…”

  3. DarkSapiens dice:

    Mmmmm… MiGUi, creo que te has dejado en el tintero algunas cosas bastante importantes, que harían el artículo algo menos alarmista, en mi opinión:

    -Hace unos meses estuve buscando información sobre los vertidos ilegales de la mafia italiana, y parece ser que los deshechos radiactivos que contendrían esos vertidos procederían de hospitales en vez de centrales. Si se confirma que es así, no puede usarse como argumento contra la generación de electricidad en centrales nucleares…

    -Los reactores nucleares de torio, que podrían empezar a estar listos en 2020-2040, podrán usar deshechos de las centrales actuales como combustible, así que tal vez no tengamos residuos peligrosos durante miles de años, después de todo. Además pueden ser más pequeños y baratos, por lo que la generación de energía puede estar más descentralizada. Más info aquí: http://www.acceleratingfuture.com/michael/blog/2006/10/a-nuclear-reactor-in-every-home/

    Habrá más cosas que me dejo.

    Saludos!

  4. underme dice:

    WOW Migui, te juegas que los super-tecno-cienci-listos te censuren el artículo. Creo que has expuesto claramente cuál es el problema de la energía nuclear:
    1. Es cara… carísima. Y si se extreman las medidas de seguridad aún más.
    2. Es sucia. Vale, no es sucia como el carbón, que suelta a la atmósfera toneladas de CO2, de hecho, mientas está en producción, una central nuclear suelta vapor de agua. Lo malo es que los residuos nucleares se quedan ahí, por cientos o miles de años y que no sabemos qué hacer con ellos.
    3. Como todo, por desgracia, está sometida a los intereses económicos, ya no solo en cuanto a seguridad sino en cuanto a instauración. Y el lobby es potente. Solo hace falta leer todos los artículos en defensa de la misma que se han generado en la blogosfera tras “lo de Fukushima”.
    4. No da independencia a los países que la usan. El combustible que usan, además de peligroso y caro es escaso. La proliferación nuclear que tan alegremente han defendido desde Obama hasta ZP, pasando por Merkel, Sarkozy y Rajoy, habría hecho crecer el precio del uranio. De hecho, lleva tiempo con su valor disparado. No recuerdo la fuente pero recientemente leí que incluso se estaba usando para combustible civil las reservas militares. Si proliferaran las centrales, acabaríamos matándonos por el uranio en muy poco tiempo (como ya hacemos con el petróleo).

    En cierta manera ando bastante decepcionado con algunos blogs sobre ciencia que, desde el principio de “lo de Fukushima” se están desgañitando en defender la energía nuclear como si la vida les fuera en ello. En algunas ocasiones llegando a caer en la falacia que tanto les gusta criticar. En ocasiones también, una vez reconocido su error de cálculo inicial, y a pesar de asumir que la situación imprevisiblemente se había ido de las manos, los artículos de “disculpas” se han dirigido más a culpar a otros desviando la atención hacia quienes exageraron los hechos en lugar de ser honestos y aceptar la general cagada.
    Con esto no quiero defender a los medios que aprovechan cualquier desgracia para hacer su agosto. Pero de estos se espera un comportamiento así. De los otros, no.

    Espero que te absuelvan. Muy buen artículo.

    • MiGUi dice:

      Yo ya soy “hijo de puta pro nuclear®” reconocido oficialmente por el lobby antinuclear, tengo el certificado impreso y también tengo una mención de “científico fascistilla®” del lobby pro-nuclear.

      Vamos, estoy acostumbrado. Yo abogo por la libertad de expresión entendida como que este es mi humilde blog y opino lo que me parece en base a mi propio criterio. Habrá quien lo comparta y habrá quien no. Nunca lloverá a gusto de todos y estoy encantado de provocar a los distintos colectivos que únicamente lo ven o todo blanco, o todo negro.

      Yo en los distintos artículos podréis comprobar que mi opinión ha variado poco o tal vez se ha ido vuelto más escéptica, pero he reconocido los beneficios de la energía nuclear y señalo sus defectos.

      Me he molestado en intentar explicar la física de la radiación y de intentar establecer diferencias (algunas en tono sarcástico) criticando el alarmismo absurdo alimentado por ciertos intereses, de ahí que me critiquen por ser pro-nuclear y en otros artículos he demostrado mi postura pro-renovable.

      Supongo que les desconcierta que no mantenga una opinión en pos de una decisión clara, porque considero que en este debate nadie tiene la razón de forma clara, única y evidente sino que todas las posturas cuentan con unos “peros”, algunos más grandes que otros, pero que todo se puede cuestionar.

      También he dicho claramente que creo que hay organismos ecologistas muy reconocidos que han intoxicado con muchas mentiras que han hecho mucho daño a sus causas. Porque cuando uno tiene datos no necesita mentir, está ahí la verdad para verla y evaluarla.

      Me he abstenido de pararme a detener y a juzgar los hechos en Japón más allá de alguna diferencia objetiva y puntual porque creo que es algo que está en desarrollo y que es imposible determinar hoy algo que puede cambiar mañana conforme se vayan sabiendo más cosas.

      Sigo creyendo que están equivocados los que sostienen la versión pro-apocalipsis nuclear y sigo firmemente convencido que compararlo con Chernóbyl es, como poco, desafortunado. Lo cual no quita que me parezca nefasta la gestión de TEPCO del accidente de Fukushima y que crea que hará falta mucho tiempo antes de que podamos establecer los límites de algunas de sus consecuencias.

      No puedes juzgar a los que desde el principio intentaron quitar hierro al asunto porque con los datos aquellos era apresurado juzgar, su error fue ese, juzgar apresuradamente. Pero no mintieron en favor de una causa, simplemente con los datos en la mano era absurda la intoxicación mediática que parecía que Japón había desaparecido del mapa por un apocalipsis nuclear. Y eso fue lo que muchos (yo incluído) criticamos.

      Pero he comprobado en mis propias carnes que los posts informativos solo sirven para ganarte enemigos de quién sabe qué bando interesado. Por ejemplo, el post sarcástico que hice en clave de humor para explicar la diferencia entre volátil/no volátil obtuvo el triple de visitas que el de los principios físicos de la fisión nuclear. ¿Por qué? Pues por puro marketing, nada más. Da igual lo que vendas mientras el envoltorio sea atractivo. Eso los medios lo saben y por eso algunos esperan ansiosos la catástrofe, para tener una bonita imagen con la que abrir sus informativos.

      En cuanto a mi absolución, sinceramente, me trae sin cuidado lo que opinen de mí a estas alturas. Yo soy libre y por eso escribo lo que quiero.

      • underme dice:

        Pues lo mismo unos que te califican de “hijo de puta pronuclear” y de “cientificofascistoide” que otros que tachan de ignorantes, hippies, incultos, guarros y más a los ecologistas que están en contra de la energía nuclear.

        No es justo que podamos poner a caer de un burro a quiénes hacen denuncias que en muchos casos también estan basadas en hechos y datos y que no podamos juzgar a quienes, como tú dices, cometieron un error de cálculo. Eso es hacer un pelín de trampa, ¿no crees?

        Como comentaba, la rectificación en algunos casos solo ha pasado por la retirada del artículo en cuestion, como el memorable del MIT que venía a titularse algo así como “porque no estoy procupado por la seguridad de Fukushima”. En otros, sí la ha habido. De forma honesta se ha reconocido que los sistemas de seguridad han fallado y punto. Pero en algunos otros se ha intentado desviar la atención ante la evidencia del error. A mi me molestan esos casos, que no es el tuyo. Casos en los que además se ha seguido cargando contra quienes se siguen cuestionando la viabilidad de la energía nuclear.

        Por eso decía que estaba decepcionado. Porque creo que la ciencia debe aprender de sus errores. Porque, como tú has hecho, considero que volverse a preguntar si debemos o no construir más centrales nucleares es legítimo independientemente de lo que haya sucedido en Japón. Y porque lo que ha sucedido en Japón nos da más motivos para planteárnoslo.

        Evidentemente, este es tu blog y te lo follas cuando quieras. Los demás estamos de paso y te podemos aplaudir o criticar en función de si estamos de acuerdo o no con lo que expones. Mi intención era justamente destacar que suiguiendo el hilo de tus publicaciones, se nota un avance adecuado a la situación. No como en otros sitios. Pensaba también que podría ser que se te marcara como “anti-nuclear” y que recibirías comentarios en ese sentido, pero no ha sido así, al menos de momento.

        Quizás he leído comparacionees tan estúpidas entre la peligrosidad de unas energías y otras, tan sesgadas y tan comparativamente manipuladas a favor de la energía nuclear durante estos días que he caído en la “espiral del odio”. Mis disculpas por ello.

        Evidentemente lo de los medios de comunicación no tiene nombre ni perdón, en este tema como en tantos otros. Pero que las ramas no nos impidan ver el bosque. Que haya verdaderos hijos de puta que pretandan sacar rédito de la catástrofe y el miedo no debe apartarnos del verdadero problema, ¿deberíamos relanzar la energía nuclear?, ni debería evitar que nos planteáramos preguntas fundamentales como qué narices hacen una serie de centrales nucleares en una zona de alto riesgo sísmico.

        Un saludo.

  5. Colomer dice:

    Ya lo decía el malo de la pelicula de James Bond, “no hay mejor noticia, que una mala noticia”

    Pues a mi me parece asumible que cada 25 años se produzca un desastre similar al de chernobyl. Hasta ahora, otras alternativas a la nuclear habrían sido peores para nosotros y el medio ambiente.

    Recientemente leí un artículo de la Muy Interesante sobre la vida alrededor de la central de Chernobyl, y francamente, mi impresión fue que lo letal para el resto de vida somos los propios humanos.

    La energía es, literalmente, lo que mueve el mundo y cuanto más concentrada esté, menos serán los que puedan moverlo. Me parece más preocupante esa concentración que los resíduos radiactivos. Y en parte por eso, creo en las energías renovables.

    • MiGUi dice:

      Pues yo no creo que se asumible ningún desastre. Esa lógica es la misma de “alguien debe morir para que yo tenga mi iPod”.

    • madre mía dice:

      Que te parece asumible?? Si te tuviera delante te partía la cara.

      No voy a hacer las cuentas, pero si seguimos tu filosofía “que se jodan los demás” (hasta que te toque a ti, sinvergüenza), en unos 500 o 1000 años el planeta tierra acabará desierto y muerto por unos cuantas decenas de miles de años.

  6. madre mía dice:

    ¿Y como “zanjamos el debate de una vez por todas”?

    A mi solo se me ocurre un modo de hacerlo, teniendo en cuenta la eternidad de esos residuos: no producirlos más.

  7. NoImporta dice:

    Chernóbil. Forma adaptada a la ortografía española del nombre de esta localidad de Ucrania. Esta es la pronunciación etimológica y, por tanto, la más recomendable. Al ser transcripción de una lengua que utiliza un alfabeto no latino, debe someterse a las reglas de acentuación y escribirse con tilde por ser voz llana acabada en consonante distinta de -n o -s (? tilde2, 1.1.2 y 6.2): «Uno de los operarios de la central nuclear de Chernóbil [...] dejó que descendiera demasiado el nivel de reactividad» (SchzRon Ciencia [Esp. 1995]). No debe usarse en español la forma inglesa Chernobyl.

    • MiGUi dice:

      No uso el término inglés. Prefiero mantener el original, salvo la codificación, por efectos prácticos.

      Puestos a elegir convenios arbitrarios prefiero el mío.

      Gracias

  8. Nombre_Obligatorio dice:

    Supongo que sera caro, pero ?se podría enviar a tpc, es decir, al espacio?

    Si no, ?podría enviarse a algún sitio dónde no hubiese vida inteligente? Estoy pensando en la calle Génova, o en Ferraz …..

    • petardito dice:

      No, ya te lo dice Migui. Los residuos nucleares son superdensos, un metro cúbico agua pesa una tonelada, es decir, un cubo de un metro de arista (lado). Ese mismo cubo en residuos nucleares pesa más de 20 toneladas, 20.000 kg. Esto es casi casi el 70% de la carga útil de los lanzadores más potentes que tenemos, y habría que lanzar decenas de miles de cohetes para lanzar la basura al espacio, no tiene sentido ninguno, nos gastaríamos miles de veces la energía que producen las centrales sólo en desprendernos de los residuos de esta manera, aparte los materiales de los cohetes.

      La única opción científica es buscar un sistema de tratamiento de residuos (bombardearlos, supongo) para forzar su desintegración prematura y que dejen de ser radiactivos. Esto si cabe, es todavía más caro.

      Es que la energía nuclear es baratísima. De siempre lo más barato ha sido robar.

  9. petardito dice:

    El problema de la energía nuclear, como de tantas otras cosas (la telefonía móvil o el iPad como bien dices) es que tratan de vender como algo científico lo que es pura y llanamente política, económica naturalmente, y en beneficio de minorías (y en perjuicio de todos). Llevan muchos años intentando convertir la ciencia en el Oráculo de Delfos y ponerla como sello de calidad o pararreligión, mezclando conocimiento científico y tecnología.

    Más claro que François Diaz-Maurin (ingeniero de AREVA, y con esos apellidos de claro origen español xD) no se puede decir:
    «La incertidumbre sistémica existente que afecta al diseño de las centrales nucleares en todo el mundo plantea la cuestión de si la sociedad está dispuesta a continuar con un proceso de aprendizaje sin fin, de consecuencias potencialmente muy adversas, tanto para los humanos como para el medio ambiente. El desarrollo de nuevos diseños no llevará a una mejora de la seguridad nuclear sino que simplemente mantendrá el bloqueo tecnológico provocado por la industria nuclear civil.»

    Se puede leer el artículo en el blog crisisenergetica.org.

    Existe además un problema mayor que sería el escenario apocalíptico final: en caso de un fallo global de la red de alta tensión (que están muy globalizadas por bloques), por la razón que sea -no es nada descabellado que esto suceda en Europa, ya ha sucedido en Italia y en EEUU con apagones de muchas horas-, una cantidad imprevisible de centrales podrían verse abocadas a un escenario Fukushima por falta de suministro eléctrico, anda que no sería una coña dantesca que 10-20 centrales nucleares en Europa o los EEUU terminasen así.

    El tema de los residuos nucleares además es como toda la mierda que hacemos, que es brutal, no sólo la nuclear, la de tóxicos químicos de toda clase (incluyendo medicinas caducadas, muchas de ellas con efectos tóxicos cuasipermanentes en el ecosistema, tipo el DDT famoso), RSUs, etc., a esto, a hundirnos en nuestra propia mierda en plan Síndrome Terminal de Diógenes lo visten con los ropajes de la ciencia y le llaman “progreso”, cuando esto es suicidio y locura. Ciencia es hacer las cosas sin semejantes facturas, pero el sistema socioeconómico que tenemos precisamente sólo quiere ver una parte de la factura, la otra que la pague el que venga detrás.

    Si viene alguien detrás, claro.

    Los defensores de la energía nuclear con argumentos de patateros, que ya han sido desmontados dos mil veces, por favor, que vayan a trollear a El Economista o a Libertad Digital (esos que también dicen que no hay cambio climático antropogénico, qué va), yo también estoy a favor de que haya centrales nucleares para producir isótopos médicos y para investigación pura, no residuos colaterales de la industria de armas nucleares de matute disfrazados de “oh electricidad gratis y sin costos”.

  10. El debate nuclear es muy complejo y lleno de matices. El problema es que cuando se traslada a los medios y de ahí a la opinión pública se simplifica a más no poder. Y catástrofes como la de Japón no ayudan: los políticos empiezan a legislar a golpe de demagogia y electoralismo y los medios se lanzan al sensacionalismo que da gusto.

    • petardito dice:

      Los políticos no legislan a golpe de demagogia, ojalá lo hicieran, legislan a golpe de decreto de los poderes financieros. No se legisla de forma electoralista tampoco, es cierto que hay partidos (en España uno de los dos) que puedan hacerlo en cuestiones menores, como lo de contribuir a que Hispanistán tenga el código penal más duro de Occidente, el mayor número de población reclusa de ídem y el menor número en delitos, pero esto no es economía, es sólo brutalidad en el paisaje, así que para lo que es motor de la sociedad, se legisla a golpe de decreto de los poderes financieros, es decir, en función de los intereses de la minoría que desgobierna. Catástrofes como Japón ayudan muchísimo: desmontan mentiras y dejan a la vista la desnudez del emperador. Es muy, muy lamentable, que nuestra sociedad sólo avance a hostias, es lo más anticientífico que existe. El problema es la factura, que además de altísima se seguirá pagando de aquí a siglos.

      Si lo del electoralismo iba por Merkel, su prórroga inicial de las centrales alemanas fue simplemente para que las eléctricas se llenasen el bolsillo. No pagan nada, no responden en caso de hecatombe y sólo cobran. Es el modelo Ruiz Mateos en estado puro. Esa prórroga tuvo poco de demagógica y electoralista, creo yo. Si después de lo sucedido, y ante la evidencia de que eso puede suceder en Alemania en cualquier momento, dan marcha atrás y cierran las más chapuceras, no creo que tampoco quepa calificar eso de demagogo y electoralista, entre otras cosas porque han tendido dolorosas derrotas electorales. Finalmente, el hecho es que Alemania va a abandonar la energía nuclear por numerosas razones provinientes de diversos ámbitos, tantos sociales como financieros, industriales y científicos. Se hará sí o sí, con el gobierno actual o con cualquier otro que venga detrás. De hecho, si por la gente fuera, las cerraban todas y mañana mismo, y eso no va a ser así.

  11. Mientras siga existiendo el paripé de las elecciones cada cuatro años los políticos siempre legislarán a golpe de populismo y demagogia, más aún en época de elecciones. Lo cual no significa hacer lo que la mayoría de los ciudadanos desean, basta con insinuar que vas a tomar ciertas medidas en función de los aires que va cogiendo la opinión pública. Todos los partidos políticos, por su propia naturaleza, buscan réditos electorales siempre. El objetivo es alcanzar el poder, todo lo demás es secundario. En cuanto a Merkel, si aprobar la desconexión de siete reactores nucleares cuatro días después de Fukushima y a dos semanas de unas elecciones municipales, cuando hasta ese momento has defendido todo lo contrario, si eso no es electoralismo, no sé que decirte. El hecho de que acabara perdiendo no invalida la tesis, simplemente indica que una gran parte del electorado no es tonto. Además, existen otros factores que explican la derrota, como la crisis económica y demás cuestiones de política interna. Por supuesto, no niego que los intereses financieros siempre están en primer plano y que los poderes económicos tienen la última palabra, tristemente. Así nos va.

    • petardito dice:

      ¿Por qué es un paripé? Estamos continuamente aceptando acríticamente toda la basura que nos echan encima, eso no es científico: científico es dudar hasta de uno mismo.

      Cualquiera diría que el PPSOE no saca 20 millones de votos elección tras elección. No, no es ningún paripé: es lo que decide la mayoría. La gente que vota no es pura ni inmaculada, tiene intereses, que juzga que están mejor representados por opciones prosistema, la propaganda hace el resto. Pero es que veo difícil que un tío que tiene una hipoteca, coge el coche todos los días para ir al váter, y hace uso de su faceta de consumidor abandonando la de ciudadano se plantee siquiera otras cosas. Por eso ni demagogia necesitan hacer: nuestra civilización se ha convertido en un supermercado.

      El estado que perdió la Merkel era, según ellos, el que tenía paro cero (pleno empleo) e iba tan viento en popa que se permitía criticar a todo el mundo. ¿Tú crees que el argumento nuclear ha sido el único que ha estado en la derrota, cuando el candidato Verde es un derechoso que no sólo no lo oculta, sino que hace gala de ello? No, el debate tampoco es la crisis económica, el debate es que los partidos que se han amalgamado demasiado con el sistema -que no han marcado claramente los límites- están pagando factura, pero tampoco vamos a liarnos aquí con eso que no es el lugar. Además, gran parte del electorado que aún es fiel a Merkel es profundamente antinuclear, más incluso que otras opciones, no veo yo al sector católico y luterano defendiendo una vida de hedonismo materialsita (por lo menos harán el hipócrita), pero su voto ideologizado les empuja a escoger lo que estiman mal menor.

      Obviamente que el objetivo de un partido debe ser alcanzar el poder y ejecerlo, faltaría más. Es la esencia misma de la democracia. Otra cosa es que valga todo, como bien apuntas.

      No, todo el mundo da por hecho que la marcha atrás es por electoralismo, pero es más grave que eso. En su ideología a macha martillo, el neoliberalismo, supongo que genuinamente creen que que las eléctricas ganen dinero a punta pala es bueno para el sistema, de ahí lo que hicieron. Obviamente, a las pocas horas hablaron con los franceses que les informaron puntualmente de lo que estaba pasando en Fukushima, Chornobyl 2 sin más paños calientes, en pocas horas más tendrían informes de lo que las centrales alemanas pueden aguantar y lo que no. Las primeras nucleares americanas ni siquiera estaban hechas para resistir tornados (!). No, ni siquiera creo que sea electoralismo, porque de serlo les salía mejor palmar las elecciones primero y corregir después, para hacer ver que tienen propósito de enmienda ante la voz de las urnas. Creo que es una genuina medida de responsabilidad: si una central nuclear alemana acaba como Fukushima, a estos, literalmente, los linchan a todos.

      • Que las elecciones son un paripé es una opinión personal. Puedo comprender perfectamente que mucha gente no la comparta. Si coges el caso español, existen única y exclusivamente dos opciones de gobierno (no de voto, existen múltiples partidos, el recurso del voto en blanco y la opción de no votar en absoluto) Pero estaremos de acuerdo en que sólo hay dos alternativas reales: gobierno del PP o gobierno del PSOE. A mí cada día me cuesta más diferenciarlos. No creo que el PSOE sea una opción de izquierdas. La ley electoral española, basada en el sistema D’Hont es perversa: IU, con cerca de un millón de votos, tiene dos diputados. el PVV, con 300.000, tiene 6. Por eso, entre otros motivos, pienso que es un paripé, o si lo prefieres, un mero acto formal para legitimar y perpetuar un sistema injusto. Que 20, 30 o 40 millones de personas lo legitimen no resta un ápice de injusticia al sistema. Denunciar eso no me parece actuar de manera acrítica.

        Como ya dije antes, no creo que el viraje nuclear de Merkel explique por sí solo la derrota en las últimas elecciones, pero sigo creyendo, y es mi opinión, que dicho viraje estuvo motivado por motivos electoralistas. La gran mayoría de gobiernos en las democracias capitalistas han sufrido un gran desgaste desde que empezó la crisis económica. Desde 2008, los gobiernos que han afrontado la crisis o han caído (Brown en Reino Unido, Haarde en Islandia, Sócrates en Portugal) o están a punto de caramelo (Zapatero) o han sufrdo un fuerte debilitamiento (Sarkozy en Francia, Merkel en Alemania)

        La esencia del neoriberalismo, por desgracia, es favorecer a las grandes empresas por encima del interés general: lo que es bueno para las multinacionales es bueno para el país. Lo que es bueno para el Banco Santander, BBVA, ACS, Telefónica, Repsol, etc, es bueno para España. Durante la época Aznar España se convirtió en la octava potencia económica del mundo gracias a las desorbitadas ganancias de dichas empresas, cuando en realidad la economía del país era de chiste y el sueldo mínimo sólo ligeramente superior al de Rumanía o Bulgaría. Las eléctricas tienen bastante influencia y cuando el debate nuclear se vaya disipando poco a poco volveremos a lo mismo: si tienen que elegir entre prolongar la vida de centrales nucleares consiguiendo así que grandes entidades privadas se lucren a base de bien y nuestra seguridad, a mí me da que van a escoger lo primero.

        • petardito dice:

          No son un paripé, cuando se hace un paripé acaba siendo algo que antes o después es prescindible. Que la democracia no les gusta, eso está clarísimo: escapan de los referéndums como de la peste y cuando los convocan y los pierden, los vuelven a convocar hasta que los ganan, o ya no los convocan más (cfr. “Constitución” europea). Estamos en muchos aspectos en una situación como la de los años 30, si no han surgido ya fascismos de nuevo cuño es porque no venden, al menos no en Europa (están muy financiados pero en las sociedades más desarrolladas logran grandes avances pero no hegemonías), por lo que parece en los países árabes tampoco están muy por la labor de islamismos varios. Por tanto, no son un paripé. Dices que la gente sólo ve dos opciones, eso está relacionado con la implantación social de los partidos, que es real, es gente visible y que hace un trabajo, por tanto habrá que construir nuevos o modificar los ya existentes. Pero que no es un paripé lo marca el hecho de que prefieren que no vaya a votar nadie, a que no salgan ellos. Y nada impide que salgan otros. Basta que la gente ponga otras papeletas en el sobre.

          La ley electoral no es perversa (cfr. Paradoja de Condorcet), la única cosa injusta que le veo es que reparte los 350 escaños independientemente de la participación. Sería más representativo si, por ejemplo, con una participación del 80% por decir algo, quedasen 70 escaños vacíos. El problema de IU es que los escaños están provincializados y la injusticia no está ahí, sino en los escaños de cada circunscripción. Por ejemplo, como votan km² en vez de personas, Castilla y León envía 29 diputados con 2,5 millones de habitanes, Galicia envía 24 con 2,8, Aragón manda 11 con ligeramente más población que Asturias que manda 8, Castilla y León son 9 provincias. Pero si IU saca menos del 5% de los votos en infinidad de circuscripciones, lo que es de risa es sumarlos todos y decir que totalizan mucho, claro que totalizan mucho, pero se vota por circunscripciones, no en círculo general. De eso no tiene culpa el sistema d’Hondt, sino del mal reparto de los escaños. Y peor que la infrarrepresentación de IU, que afecta a casi todos los partidos, es la sobrerrepresentación del PPSOE. Teóricamente PP y PSOE sacan 10 millones de votos cada uno, sobre el total de población eso serían no más de 75 diputados para cada uno: esa sería su representatividad real. Sacan 4 y más veces ese número de legisladores.

          La nuclear está acabada. La primera regla del poder es mantener su legitimidad y evitar situaciones de caos político con, claro, revueltas civiles. Estamos cada vez más cerca de llegar a estos episodios, en Europa incluso. Si llega a producirse un accidente como el de Fukushima en la UE, lo que está pasando en Egipto pasaría aquí corregido y aumentado con semejante detonante. Que las empresas eléctricas no quieran verlo, es muy posible y hasta probable, pero los políticos profesionales sí lo ven. Eso lo ven hasta los milicos.

  12. Darío dice:

    Buen artículo, Migui.

    ¿Es posible obtener alguna referencia seria de lo que cuentas sobre la afectación a los bielorrusos?

    Saludos.

  13. G de Galleta dice:

    Opino como Dark Sapiens, que faltarían algunos comentarios que completarían el cuadro. Pero quiero felicitarte en cualquier caso. No porque comparta tu opinión, sino por la forma tranquila que tienes de defenderla, algo que no se ha visto mucho últimamente.

    En mi caso, creo que si hacemos balance de pros y contras de cada tipo de energía, la conclusión es que hoy en día no quedan más que dos opciones: ciclo combinado (y emisión de contaminantes y gases invernadero) o nucleares. Hablo de esas dos, porque asumo que, en ambos casos, se usaría hidráulica. Pero me gustaría leer tu opinión sobre porqué podríamos apagar las centrales antes de lo que pensamos, porque creo que sería realmente interesante. A mi no se me ha ocurrido cómo. Por eso no me declaro pronuclear, porque no creo que la nuclear sea la energía del futuro (al menos, la fisión no), pero a medio plazo, no veo otra opción mejor.

    Como final, creo que la nuclear tiene un estigma que hace que mucha gente sienta un miedo reverencial ante ellas, aun cuando las muertes causadas por las nucleares son muchísimo menores que las del carbón, por ejemplo, o el petróleo. Es algo que impide, en cierto sentido, hablar sin cortapisas y debatir el problema energético, que es algo que nos incumbe a todos. Bueno, ya no me explayo más. Un saludo!