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Mencioné de pasada en el post de ¿Podemos desconectar las centrales nucleares? que, en mi opinión, a un país como España le vendría muy bien poder expandir el mix de renovables hacia nuevas tecnologías como la energía undimotriz, que es la que obtiene energía eléctrica aprovechándose del oleaje y también de la mareomotriz, que aprovecha las mareas.

España cuenta con cerca de 8000 km de costa. Nuestra situación geográfica nos da una posición ciertamente privilegiada, contamos con la fuerza del mar cantábrico, el océano atlántico y el mar mediterráneo, además de las zonas en las que confluyen estas aguas. Parece imposible no plantearse una vía energética limpia y con menos impacto ambiental que otros tipos de energía. Pondré algunos ejemplos actualmente en explotación, pero dispositivos experimentales existen muchos más.


La energía undimotriz pretende obtener energía eléctrica de las olas. El esquema de funcionamiento es el de una boya anclada al fondo que provoca el movimiento de un generador debido al oleaje. En la imagen superior podemos ver como ejemplo el sistema desarrollado por la empresa escocesa Pelamis P-750 que se trata del primer generador undimotriz comercial, un generador con forma de “serpiente” pensado para resistir condiciones de oleaje muy fuertes. Estas “serpientes” se anclan al fondo marino de la siguiente manera:

Se encuentra en explotación actualmente en varios países. El de la imagen corresponde al parque Aguçadoura en Portugal, y lo podemos ver en acción en este vídeo.

Esta instalación que contiene 3 unidades P-750 situadas a 5km de la costa y produce 2.25MW de potencia con un coste de 8.2 millones de euros. Está planeado aumentar su número hasta llegar a 25 unidades. Gracias a la energía de las olas se alumbran 1500 hogares y cuando esté finalizado, serán hasta 15000. Esta energía evitará la emisión de 60.000 toneladas de dióxido de carbono al año.

Estas instalaciones están pensadas para albergar múltiples “serpientes” de este tipo interconectadas entre sí y a la costa mediante un cable submarino. Una instalación para generar unos 30 MW ocuparía aproximadamente un kilómetro cuadrado de mar.

Cada segmento mide 120 metros por 3.5 de ancho y pesa 750 toneladas máximo. Soporta la fuerza de las olas gracias unas bombas de ariete, que bombean aceite a alta presión a través de acumuladores, hasta unos motores hidráulicos. Cada módulo contiene un sistema completo de generación eléctrica, con un único cable que enlaza unos módulos con otros, hasta la costa. El sistema se ancla y se mantiene fijo mediante cables al fondo marino y flotadores que mantienen firmemente sujeto al módulo pero le permiten cabecear con el oleaje. Este sistema está diseñado para operar mejor con los anclajes a una profundidad de 50-60 metros y se sitúa a una distancia de 5 a 10 km de la costa.

El gobierno portugués estableció una serie de primas a la generación undimotriz, imitando el modelo seguido por Dinamarca y Alemania en la generación eólica que ahora produce 12.000 millones de euros anuales y da empleo a 60.000 personas. Obviamente, hoy en día conseguir la misma potencia generada por una planta undimotriz es cerca de tres veces más barato con aerogeneradores, pero es obvio que a medida que se implante se reducirán los costes de producción drásticamente. Debido a que lleva poco tiempo funcionando, no se ha establecido claramente hasta dónde llega el impacto medioambiental de una explotación undimotriz como la de Aguçadoura, sin embargo no parece que sea muy grande.

Otro modo de extraer energía eléctrica del mar es aprovechar las mareas: la energía mareomotriz. Las mareas son debidas a la atracción gravitatoria de la Luna (y del Sol, aunque en menor medida) y provocan que el nivel del mar cambie cada pocas horas. La ventaja de este sistema es que las mareas son predecibles, no son algo estocástico como disponer de viento o de oleaje. Siempre va a haber mareas, más o menos intensas, pero siempre hay. ¿Cómo podemos explotar esto?

Las instalaciones de las centrales mareomotrices se parecen de algún modo a las centrales hidroeléctricas. Aunque existen diseños alternativos y experimentales, en principio las explotaciones que existen y han existido siguen este esquema.

Disponen de un dique que almacena el agua durante la marea alta para luego liberarla durante la marea baja y aprovechar la energía potencial del agua para generar electricidad al hacerla pasar por unas turbinas, al estilo de la hidroeléctrica de los ríos. El inconveniente más claro es que la diferencia de altura es mucho más pequeña y la presión con la que sale el agua también. Además, tiene un impacto ecológico mucho mayor que la undimotriz al requerir construir un dique. Además, tampoco pueden funcionar todo el día ya que tienen un periodo de acumulación mientras van admitiendo agua en el interior del dique. Esto, unido al impacto ambiental, ha hecho que no prolifere masivamente este tipo de centrales.

En Francia se construyó la primera, en 1967, una con un dique que cierra la entrada del estuario del río Rance que dispone además de una esclusa para permitir el tránsito marítimo. En este muro se disponen las turbinas, un total de 24 generadores que llegaban a obtener 500GWh/año.

Estas alternativas renovables existen desde hace mucho tiempo, aunque la undimotriz sea más reciente. Pero son alternativas totalmente viables, que funcionan no solo sobre el papel. Y puede que no puedan darnos la “energía de base” de la que tanto se habla. Pero está claro que diversificar lo máximo posible las energías renovables es el camino a seguir a corto y medio plazo. Y cuanto antes se empiece, antes terminaremos de saldar la hipoteca nuclear.

¿Qué frena la implantación de estas energías renovables? Me atrevería a decir que el cortoplacismo político. Porque de lo contrario, no se entiende que la presencia de undimotriz en España sean apenas centrales piloto experimentales, pareciendo querer dar a entender que es algo futurista y lejano, cuando es una realidad desde hace ya tiempo. Pensemos en la gran cantidad de costa de la que disponemos para hacer estudios exhaustivos sobre la colocación de centrales por el estilo y combinémoslo con otras energías renovables que llevan años sacando pecho y haciendo que, poco a poco, se vaya acercando el día en que podamos desmantelar por fin las centrales nucleares.

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Trackbacks/Pingbacks a esta entrada:
  1. Alriga dice:

    Cuando dices … obtener 500 GW/año … supongo que te quieres referir a 500 GWh/año. (GWh/año expresa la cantidad de energía en la unidad GWh producida en un año, sin embaro GW/año no tiene sentido en este contexto)
    Deberías corregir la errata. Por lo demás, felicidades por tu blog, que sigo a menudo y saludos cordiales

  2. BloodStar dice:

    Aqui explican el funcionamiento interno de la “serpiente”:

    http://www.youtube.com/watch?v=mcTNkoyvLFs

  3. G de Galleta dice:

    Totalmente de acuerdo. En este país (y supongo que en muchos otros), el mayor problema que tenemos son los políticos. Para rematar el detalle del poco apoyo que comentas reciben estas energías, resulta que tampoco lo recibe la solar. Como en el 2008 hicieron un RD mal hecho, que promovió la estafa en el sector, este año han hecho otro, retroactivo, que limita la generación solar un número de horas al año. Un número de horas bastante escaso, la verdad.

    Hasta que no exijamos políticos competentes, con capacidad para entender los problemas, y sin demasiada preocupación por la siguiente legislatura, vamos jodidos (con perdón). Un saludo!