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Pero a veces pienso que debería. El descanso vacacional disminuye el ritmo de publicaciones. Sin embargo hoy, 1 de Abril y que muchos aprovechan para adoptar la costumbre anglosajona del April Fool’s Day, similar a nuestro día de los Inocentes, lejos de intentar hacer una broma quiero hacer una pequeña reflexión sobre algunos temas de actualidad científica (y no tan científica).

Un año después, siguen insistiendo en llamar al LHC “la máquina de Dios”. Al bosón de Higgs “la partícula de Dios” y a decir que cada colisión es “un Big Bang” y yo empiezo a preguntarme si no podrían ser más originales a la hora de buscar apelativos pintorescos cada vez que se inaugure un experimento científico o se consiga un nuevo avance. O quizás es pedir demasiado que se prescinda de toda esa costra sensacionalista y se centren en la información.

Y la información al respecto es que el LHC sigue los pasos previstos. Hace un par de días llegaron a los 7 TeV, que es la mitad de la energía para la que ha sido diseñado y es todo un hito lograr colisiones ya en ese rango. Vale que todavía se está muy lejos de los 14 TeV que será cuando opere a pleno ritmo, pero son etapas que hay que ir quemando.

También es muy interesante el récord de luminosidad que ha conseguido el Tevatrón y que contaba Francis en su blog. Y de paso, se decidió a escribir una entrada matizando por qué el objetivo principal del LHC no es el bosón de Higgs. Ya os digo, la próxima noticia que veáis sobre el LHC donde se menta a Dios o al Big Bang podéis tirarla por el retrete, puesto que es basura garantizada.

Otra de esas cosas que misteriosamente no alcanzan a entender quienes se encargan de hacer llegar la información a las masas que, paradógicamente, desautorizan a los bloggers por no ser profesionales en la materia. El día que desvistan las noticias de ciencia de ese hedor a patchouli como si se trataran de tabloides, ese día dejaré de señalarles con el dedo. O tal vez no.

Desde luego, en un mundo en el que cientos de personas gastan 30 euros en comprarse una pulserita con un imán que supuestamente equilibra su cuerpo y les hace sentirse mejores, cualquier cosa es posible. Y es entonces cuando se hace más válido aquello de que la realidad supera a la ficción. Me gustó mucho la crítica que hicieron en el blog Lorem Ipsum sobre este tema (y ya os advierto, está escrito en tono irónico) porque retrata la falaz manera de pensar y sostener una cosa así.

Yo desde luego me quedé patidifuso cuando me enteré que han logrado encerrar en un holograma muchas frecuencias de la naturaleza que nos hacen sentirnos bien. Me pregunto si para eso utilizaron algún tipo de invocación especial. Lo que tengo claro es que para hacer eso debe gastarse una cantidad de maná prohibitiva para la mayoría de nosotros. Eso sí, el holograma parece ser puramente decorativo. Pero todo queda mejor con un holograma, es como el BlueTooth y si vas a venderle algo a las masas desinformadas al menos debe tener un valor añadido.

Lo que no he conseguido averiguar es si el efecto equilibrante es acumulativo o no. Lo cual nos permitiría hacer experimentos de antigravedad tan interesantes como el de adherir una tostada untada al lomo de un gato, así:

Sin duda es todo un avance, puesto que las aplicaciones son ilimitadas. Adios a las largas pértigas de los funambulistas. Ahora bastará una pulsera en cada mano y voilà, cualquiera de nosotros podrá caminar por una cuerda a decenas de metros de altura del sorprendido público.

Lo que no tengo tan claro es si sus efectos pueden variar dependiendo del hemisferio en el que nos encontremos. Seguro que los fabricantes que han tardado años de esfuerzo en I+D han previsto esto y las pulseras que se venden en el hemisferio sur tienen la polaridad invertida. Para evitar equilibrarnos en el sentido contrario al deseado, en cuyo caso nos tropezaríamos. Y dudo que ocurra como en el universo del maestro Douglas Adams, donde para volar lo único que hace falta es querer tirarse hacia el suelo y fallar.

Dije al principio que no iba a escribir una entrada del April Fool’s y lo mantengo. Francamente no me sorprenden estas patochadas en el mercado. Lo que me sorprende y me indigna es ver la promoción de la que gozan por parte de los iconos sociales, porque están avalando un engaño, una estafa o llámese como se quiera.

Opino que uno no puede aprovechar el efecto placebo para hacer negocio de forma deshonesta. Porque no veo la diferencia entre fabricar una pulserita de neopreno con un imán embutido en un holograma con los cánticos celestiales de la naturaleza y una piedra espanta leones cuyo mayor aval es que nunca hemos sido atacados por una de estas fieras gracias a esta piedra y podamos sentirnos seguros.

El engaño sería más evidente. Pero el hecho de que sea un récord de ventas aparte de la picaresca demuestra lo ineficiente de nuestro sistema educativo, en el que gente sale supuestamente preparada para la vida, algunos de ellos incluso con estudios superiores pagados por todos, y se siguen creyendo estas patrañas. No, definitivamente algo no estamos haciendo bien.

Y bueno, yo estaba hablando de ciencia y el LHC, la verdad es que no he podido evitar mostrar mi indignación por estos asuntos.

Quería aprovechar, para los que no os pasáis por el foro (ojo, he dicho foro), que esta semana ha salido un nuevo artículo sobre el tema de la gravedad como fruto de la información. Un tema escabroso, que trató Technology Review y que podéis leer traducido gracias a Ciencia Kanija. Se trata de un paper que han publicado unos coreanos sobre este tema que salió a la palestra cuando Erik Verlinde propuso que la gravedad no existía, que era una fuerza entrópica y que  posteriormente  el Nobel Smoot (tal vez por eso tuvo notoriedad) también ha trabajado en ello sin negar la gravedad de Einstein.

En este paper, los coreanos abordan el problema de Verlinde desde otro punto de vista: el de la información cuántica, para obtener una teoría de la gravedad. Y es que el problema de la información trae de cabeza a los físicos teóricos desde hace  décadas. Es un tema bastante “de moda” en la blogosfera y a menudo veréis información al respecto.

Aunque tal vez todo esto sea en vano si finalmente el LHC destruye el mundo. Porque creo que hay toda una legión de morboadictos que esperan verlo en primera fila, cagados de miedo de tener el menor atisbo de razón en sus sospechas, pero que esperarán a vernos en la otra vida para señalarnos y decirnos ¡os equivocásteis! Desde luego, lo mejor de todo de no creer en el más allá es que si te equivocas no podrán echártelo en cara.

Ah, tengo que contaros también que estoy participando en un podcast llamado Sonórame que pronto verá la luz y que trata de resumir la actualidad científica semanal que sale en la portada de Menéame. En breve estará disponible para todos. Hasta la próxima.

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Trackbacks/Pingbacks a esta entrada:
  1. jProgr dice:

    Muy buen articulo :) como dices, todo esos son espejitos para mantener a las masas con la boca abierta y babeando

  2. JuanPablo dice:

    Milhaud, “The God Particle” (el bosón de Higgs) es el título de un libro de Leon Lederman (Nobel de Fisica 1998). Paradójicamente, la idea de ponerle un nombre así al próximo acelerador de partículas… es nada menos que de Carl Sagan!

  3. Javier dice:

    eh, eh, eh

    ¡Que smoot no ha avalado para nada el trabajo de Verlinde! La propuesta de Smooth es muy diferente y en ningún momento niega la gravedad Einsteniana. Por cierto, ayer apareció otro papaer de Smooth en el tema (el tercero) pero aún no lo he leido, aunque segurament lo hag en breve, que comentan que es interesante.

    El artículo de los Coreanos tampoco lo leí. Realmente me resulta curioso que ahora si valga esto de la información cuántica en relación con la la gravedad cuando alguna gente que lleva un tiempo hablando de eso esta relegada a no poder entrar en el mainstream. Me refiero en concreto a Marni dee shefard ( http://kea-monad.blogspot.com/ ). Y ojo, que a mi no me gusta especialmente lo que hace la chica esa, pero no veo muy claro porque ahora se admite una linea de ideas que hasta hace nada estaba considerada crackpot.

    En fin, lo bueno es que ya tenemos en marcha el LHC y en cuanto haya resultados es posible que se vaya produciendo una labor de limpieza de tanta especulación de tan variado pelaje.

  4. JuanPablo dice:

    …lo que no me queda claro es por qué puse Milhaud en vez de MiGUi